Cómo la dieta que Imita el ayuno puede favorecer un sueño reparador

Autora invitada: Dra. Audrey Wells, especialista en medicina del sueño

La Dra. Audrey Wells es médica certificada en medicina del sueño, pediatría y medicina de la obesidad.

Se especializa en el tratamiento de la apnea del sueño y el insomnio, y es fundadora de Super Sleep MD, una plataforma educativa en línea que ofrece orientación y recursos para mejorar la salud del sueño y los niveles de energía durante el día.

 

Dormir bien va mucho más allá de simplemente descansar: el sueño es fundamental para la claridad mental, el equilibrio emocional y el rendimiento físico.

En pocas palabras, un sueño profundo y restaurador es la base del bienestar diario y la longevidad. Sin embargo, para muchas personas, la mala calidad del sueño y los trastornos metabólicos están estrechamente relacionados, formando un círculo vicioso difícil de romper.

En mi práctica médica, ayudo a mis pacientes a abordar las causas profundas de los trastornos del sueño, con el objetivo de recuperar un descanso constante y reparador.

Una de las estrategias nutricionales que recomiendo, y que las investigaciones más recientes identifican como una herramienta prometedora para mejorar al mismo tiempo el sueño y la salud metabólica, es el ayuno — en especial, el Programa de 5 días de Dieta que Imita el Ayuno (FMD, por sus siglas en inglés) de ProLon. Muchas personas que siguen este tipo de protocolos reportan mejoras en la calidad del sueño, menos despertares nocturnos, más energía y ritmos circadianos más equilibrados.

 

La conexión entre el sueño y la salud metabólica

El sueño y el metabolismo están profundamente interconectados. El sueño apoya funciones metabólicas esenciales como la regulación de la glucosa, el equilibrio hormonal y el uso eficiente de la energía.

Dormir mal disminuye la sensibilidad a la insulina, lo que aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, y altera las hormonas del apetito, lo que puede provocar un aumento de la ingesta de alimentos y del peso corporal. Además, la falta de sueño eleva los niveles de cortisol, lo que favorece el almacenamiento de grasa y empeora la resistencia a la insulina.

Por otro lado, una mala salud metabólica también afecta negativamente al sueño.

Por ejemplo, la obesidad —que suele ser consecuencia de un metabolismo alterado— es la causa número uno de apnea del sueño.

Las fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre, como ocurre en la diabetes, pueden causar despertares nocturnos, mientras que la inflamación crónica y los trastornos del ritmo circadiano interfieren directamente en los ciclos de sueño.

Por eso, mejorar el sueño y la salud metabólica de forma simultánea es clave para romper este ciclo.

Y una de las formas más efectivas de hacerlo es a través del ayuno.

 

Cómo el ayuno mejora el sueño

Las investigaciones han demostrado que, con el tiempo, el ayuno prolongado (más de 72 horas) puede tener efectos profundos sobre la salud del sueño al abordar directamente los desequilibrios metabólicos. Entre los principales beneficios:

  • Pérdida de peso: al reducir la masa grasa, se disminuye la presión sobre las vías respiratorias, lo que puede mejorar la apnea del sueño.
  • Mayor sensibilidad a la insulina: el ayuno ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre, evitando picos nocturnos que interrumpen el sueño.
  • Reducción de la inflamación: un ambiente menos inflamatorio favorece una mejor regulación hormonal, creando condiciones más propicias para dormir.

Además, el ayuno prolongado activa procesos celulares de reparación, como la autofagia —un mecanismo natural que elimina células dañadas y estimula la regeneración celular—.

 

Dieta que imita el Ayuno: una solución más sostenible para el sueño y el metabolismo

Si bien el ayuno con solo agua puede tener beneficios, también implica riesgos importantes a largo plazo: deficiencias nutricionales, pérdida de masa muscular, desequilibrios electrolíticos, deshidratación y presión arterial baja.

Además, es difícil de seguir de forma segura y constante.

Por eso, considero que el Programa de 5 Días de Dieta que Imita el Ayuno (FMD) de ProLon representa una alternativa más sostenible y eficaz.

Está diseñado científicamente con alimentos formulados específicamente para evitar la activación de los sensores de nutrientes del cuerpo, imitando así los efectos del ayuno total, pero sin dejar de aportar los nutrientes esenciales.

En estudios clínicos realizados en personas con diabetes tipo 2, seguir el protocolo de Dieta que imita el ayuno durante 5 días al mes, durante 6 meses consecutivos, dio lugar a resultados notables:

  • Disminución de la resistencia a la insulina en un 59%
  • Pérdida media de 10 kg de grasa corporal, con preservación de la masa muscular
  • Reducción de los niveles de HbA1c en un 1,4 %, un marcador clave del control glucémico

Al abordar desequilibrios como el exceso de peso, la hiperglucemia y la baja sensibilidad a la insulina, la Dieta que imita el ayuno también puede mejorar directamente la calidad del sueño.

Es una forma accesible, natural y práctica de apoyar el metabolismo, favorecer un sueño reparador y promover la regeneración celular, sin la dificultad de una abstinencia alimentaria total.

 

Cómo dormir mejor durante la Dieta que imita el ayuno

¿Y durante el ayuno? Algunas personas pueden experimentar una calidad de sueño algo menor durante los días de Dieta que imita el ayuno debido al aumento temporal de hormonas como el cortisol y la adrenalina, a una mayor sensación de hambre provocada por la grelina, o a un desajuste entre las horas de comida y los ritmos circadianos, lo que puede afectar la producción de melatonina.

Aun así, estos efectos suelen ser temporales.

Aunque puede resultar más difícil conciliar el sueño o mantenerse dormido, muchas personas afirman sentirse más energizadas, gracias a que el ayuno estimula la producción de orexina-A, una sustancia cerebral que aumenta la vigilia y la energía.

Algunos consejos para mejorar el sueño durante los 5 días de Dieta que imita el ayuno:

  • Ajusta el consumo de alimentos de ProLon durante el día según tus necesidades.
  • Guarda media L-Bar para consumirla por la noche y reducir la sensación de hambre antes de dormir.
  • Bebe un gran vaso de agua o una infusión caliente por la noche para sentirte más saciado.
  • Limita la cafeína a un máximo de 140 mg por día (aproximadamente una taza de café negro).

 

Más allá del ayuno: hábitos para un sueño de calidad

La Dieta que imita el ayuno será más efectiva si se combina con una buena higiene del sueño y un estilo de vida saludable. Algunas recomendaciones adicionales:

  • Establece una rutina relajante antes de dormir: apaga las pantallas, medita o lee para facilitar la desconexión.
  • Mantente activo/a: la actividad física regular mejora el metabolismo y regula el ritmo circadiano.
  • Incluye alimentos ricos en magnesio y triptófano, como hojas verdes, frutos secos y semillas.
  • Evita estimulantes: reduce el consumo de cafeína y azúcar, especialmente por la tarde y noche.

 

La Dieta que imita el ayuno es una estrategia eficaz, natural y no invasiva para ayudar al cuerpo a resetearse, mejorar la salud metabólica y lograr un sueño más profundo y reparador.

Combinado con hábitos saludables y una buena rutina de descanso, la Dieta que imita el ayuno puede ser una poderosa herramienta para salir del ciclo del mal dormir y los desequilibrios metabólicos, abriendo el camino hacia una vida más larga y saludable.