Prolon: ¿qué día es el más difícil?

Muchas personas que comienzan el programa Prolon® Dieta que imita el ayuno se preguntan: “¿Cuál será el día más difícil?”
Comprender los retos de cada jornada es clave para prepararse mentalmente y aprovechar al máximo los beneficios del programa.
 

Día 1: la fase de adaptación

El primer día marca el inicio del recorrido: el cuerpo comienza a pasar de una alimentación habitual a un régimen con aporte calórico reducido.
Es normal sentir un poco de hambre, algo de cansancio o irritabilidad, pero para la mayoría de las personas estas sensaciones disminuyen rápidamente gracias a la composición equilibrada de las comidas incluidas en el kit
Prolon®.

Consejo práctico: mantente bien hidratada y opta por actividades ligeras. El cuerpo simplemente está empezando a “cambiar de marcha”.

Día 2: el pico del desafío

El segundo día se considera a menudo el más desafiante.
El cuerpo reduce la ingesta calórica y comienza a entrar en cetosis, es decir, a utilizar las grasas como fuente de energía.
Es posible experimentar leves dolores de cabeza, cansancio o irritabilidad; son sensaciones normales que indican que se están activando los procesos de adaptación metabólica.

Consejo práctico: infusiones y bebidas sin calorías pueden ayudar a mantener la energía. Dedícate a actividades relajantes como leer, meditar o dar un paseo.

Día 3: subjetivo, pero aún exigente

Entre el final del segundo día y el tercero, comienza la autofagia, el proceso natural mediante el cual el cuerpo “limpia” las células dañadas y favorece la regeneración.
Muchas personas comentan que el día 3 puede ser exigente, pero también representa un punto de inflexión: algunos todavía sienten hambre o cansancio, mientras que otros notan una mayor claridad mental.

Estas sensaciones son totalmente subjetivas y no indican ningún problema: el cuerpo simplemente está completando su fase de adaptación.

Consejo práctico: escucha a tu cuerpo, mantente bien hidratada y céntrate en los beneficios que ya empiezan a notarse. 

Días 4 y 5: adaptación metabólica y cierre del ciclo

A partir del cuarto día, la mayoría de las personas siente más energía y claridad mental.
El cuerpo ya se ha adaptado al estado de ayuno simulado, y la sensación de hambre tiende a disminuir.
El quinto día suele ser el más ligero físicamente y también aporta una gran satisfacción: la conciencia de haber completado un recorrido regenerador.

Consejo práctico: aprovecha estos días para planificar un regreso gradual a la alimentación habitual, eligiendo alimentos integrales y manteniendo una adecuada hidratación.

Por qué los días 2 y 3 pueden ser los más difíciles

En resumen, el día 2 representa la transición metabólica hacia la cetosis, mientras que entre los días 2 y 3 se activan los procesos de autofagia y regeneración celular.
Conocer estas fases ayuda a seguir el programa con mayor conciencia y tranquilidad, recordando que cada sensación forma parte del proceso de adaptación del cuerpo.