LOS BENEFICIOS DE LOS FRUTOS SECOS

LOS BENEFICIOS DE LOS FRUTOS SECOS

¿Son saludables los frutos secos? Son ricos en nutrientes y deben formar parte de un plan de dieta basado en el concepto de alimentación saludable. Por tanto, ¡la respuesta es sí! Los expertos en alimentación recomiendan el consumo de frutos secos durante todo el año porque, al ser ricos en sales minerales, vitaminas, fibra y grasas insaturadas, tienen innumerables propiedades que las convierten en un alimento ideal.

¿Y cuáles son los beneficios de los frutos secos?

Antes de entrar en detalle sobre los beneficios de los frutos secos, es esencial entender las distinciones entre los dos tipos de frutos secos: deshidratados y grasos.

Tipos de frutos secos

Los frutos secos pueden dividirse en dos categorías:

1) Frutos secos grasos, ricos en grasa y bajos en azúcar, como las nueces, almendras, pistachos, avellanas;

2) Frutos secos deshidratados, ricos en azúcar y bajos en grasa, como los albaricoques, ciruelas, sultanas y dátiles.

Echemos un vistazo a sus características.

En cuanto a los frutos secos grasos, son de alto contenido graso (alrededor del 90%), sin embargo, se encuentran en forma de ácidos grasos insaturados y poliinsaturados (especialmente Omega-6 y Omega-3). Ayudan a reducir los niveles de colesterol en la sangre y reduciendo así el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En cuanto a los frutos deshidratados, se caracterizan por el alto contenido de azúcares y fibras. También son ricos en minerales y vitaminas.

Vamos a descubrir los beneficios de los frutos secos.

Sigue leyendo.

Beneficios de los frutos secos

Los frutos secos tienen muchos beneficios vinculados a sus propiedades.

Aquí tenemos las más importantes:

  • Ricos en fibra insoluble, con acciones antioxidantes y anticancerígenas. Anacardos, almendras, coco y nueces son los tipos más ricos de frutos secos ricos en fibra;
  • Grasas omega 3 y omega 6. El equilibrio adecuado entre estos dos tipos de ácidos grasos se convierte en una herramienta de prevención de las enfermedades cardiovasculares. Actúan sobre el metabolismo del colesterol regulando los estados de inflamación del cuerpo;
  • Proteínas vegetales (en particular, en cacahuetes y almendras), hierro (en pistachos y anacardos), cobre (en todos los frutos secos) y zinc (en anacardos y nueces). Gracias a estas sustancias, los frutos secos son un posible sustituto, junto con las legumbres, de los alimentos de origen animal (carne, pescado, huevos) en las dietas vegetarianas o para los que simplemente quieren tener una dieta más variada y saludable;
  • Vitamina E (especialmente en almendras y avellanas). Es una vitamina liposoluble con acción antioxidante y protectora contra degeneraciones de todo tipo, como patologías o envejecimiento;
  • Potasio, el cual regula el equilibrio de los fluidos corporales, la presión arterial y la transmisión nerviosa;
  • Magnesio, el cual participa en los mecanismos de mineralización, o sea, metabolismo muscular y transmisión nerviosa y actúa eficazmente en estados de estrés o en la mejora del estado de ánimo;
  • Fósforo, el cual contribuye a asegurar la mineralización ósea junto con el calcio, demás de participar en numerosos procesos metabólicos.

En resumen, los beneficios de los frutos secos son:

  • Ayudan a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) y aumentan los niveles de colesterol bueno (HDL), gracias a su alto contenido en grasas insaturadas, ácidos grasos oleicos, linoleicos y Omega 3 y Omega 6. Estas sustancias ayudan a equilibrar los niveles de colesterol en la sangre, realizando una acción protectora sobre el sistema cardiovascular;
  • Dado que los frutos secos y nueces contienen muchos elementos antioxidantes (como las vitaminas C y E), son ideales para combatir los radicales libres, sustancias responsables del desarrollo de enfermedades degenerativas y el envejecimiento prematuro;
  • Son excelentes para reducir el estrés, la fatiga y el síndrome premenstrual, gracias a su alto contenido de ácido fólico, y muy eficaz a su vez, para aumentar las defensas de nuestro organismo;
  • Por último, los frutos secos nos aportan muchas fibras, algunas grasas saturadas y muchas insaturadas, una gran cantidad de proteínas vegetales y muchos compuestos bioactivos como los flavonoides. También nos aportan muchos minerales, entre los que se encuentra el hierro, zinc, fósforo, calcio y potasio.

Además de los beneficios de los frutos secos, veremos cuándo es mejor consumirlos.

¿Cuándo se recomienda consumir frutos secos?

En cuanto a su consumo, los frutos secos deben ser consumidos entre comidas y en cantidades moderadas. Deben evitarse especialmente por la noche después de cenar, ya que ralentiza la digestión y aporta un exceso de calorías.

En cambio, es una panacea para la salud en el desayuno o como tentempié entre horas.

Las frutas deshidratadas se pueden comer por la mañana (como tentempié) o en pequeñas cantidades después de hacer ejercicio, para acelerar la recuperación mediante la re-síntesis del glucógeno hepático.

Los frutos grasos, en cambio, son excelentes para saciar el hambre, tomándolos en pequeñas dosis como snack.

Contraindicaciones: quién debe evitar su consumo

Los expertos desaconsejan el consumo de frutos secos en caso de presencia de enfermedades del aparato digestivo, como colitis, colitis ulcerativa, gastritis, úlcera y enfermedad de Crohn.

Asimismo, la ingesta de frutos deshidratados, dada a su elevada cantidad de azúcar, no son recomendables para diabéticos o para quienes siguen una dieta hipocalórica o padecen problemas renales.

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